lunes, 2 de mayo de 2011

Como llegó mi peque al mundo

Como lo prometido es deuda, y aprovechando que el peque está dormido, os cuento como fue mi parto.
Como ya os conté, el día 7 al hacerme la exploración, sangré un poco y me mandaron reposo aquella tarde. Yo estaba fenomenal, pero el viernes seguía manchando un poco y ya empecé a expulsar el tapón mucoso. Como no me molestaba ni me dolia nada, pues seguí con mi vida normal y además había leido que es normal expulsar el tapón hasta una semana antes del parto, así que me lo tomé con calma.
El sábado salimos a pasear con unos amigos aprovechando el buen tiempo ¡iba hasta en tacones! pero llegué a casa muy cansada y esa noche, a las dos y media de la madrugada, me desperté con la sensación de que me salia liquido. Fui al baño y me di cuenta que había roto la bolsa, pero no era completa, sino que iba expulsando el liquido poco a poco, así que me quedé en la cama sin saber que hacer hasta que sobre las cinco y media se despertó mi chico y decidimos esperar un poco, desayunar, ducharnos y prepararlo todo antes de irnos al hospital porque yo no tenia ni dolor, ni contracciones ni nada.

A las siete y media de la mañana del domingo nos fuimos para el hospital con todo ya preparado y tuvimos la anécdota de día ¡Nos paró la guardia civil para un control de alcoholemia! y lo peor es que hicieron que mi chico soplara despues de decirles que ibamos de parto al hospital. Creo que el guardia no nos creyó porque yo estaba literalmente partida de la risa...
Al llegar al hospital me reconocieron y me dijo la matrona que no estaba de parto ni tenía contracciones, pero como había roto la bolsa, pues me tenía que quedar ingresada. Lo único bueno es que el cuello del útero estaba blandito y había comenzado a abrirse, así que me subieron a la habitación a las nueve de la mañana para ver si comenzaba por mi misma a tener contracciones y si no, pues me lo tendrían que inducir.
En la habitación, me dieron el camisón, me volvieron a dar el desayuno y ya avisamos a la familia, pero les dijimos que se lo tomaran con calma y no vinieran todavía que el parto iba para largo (eso me creía yo...)

Dos horas más tarde, yo seguía sin contracciones y más fresca que una lechuga en la habitación, con mi chico viendo la tele y riendonos de todo aquello, así que me llevaron a la sala de dilatación para inducir el parto pues ya llevaba unas doce horas con la bolsa rota.
La matrona me puso un gel de prostaglandina via vaginal y me dijo que si en dos horas no había empezado a dilatar, me tendrían que poner oxitocina. Por suerte, a los cinco minutos ya estaba dilatando y a las dos horas ya tenia contracciones fuertes. La matrona estaba encantada conmigo por la rápido que iba todo, ya que en dos horas estaba dilatada de casi cuatro centímetros, así que avisó al anestesista para que viniera a ponerme la epidural y no me cansara en exceso para el parto.
La verdad es que las contracciones eran fuertes y cada vez iban a más. Además, al ser provocado no tienes descanso entre una y otra, pero aun así eran medio soportables.
Cuando vino el anestesista, me hicieron doblarme para poder ponerme la epidural y echaron a mi chico de la habitación. Al doblarme hacía delante, empecé a soltar tanto liquido que parecía una piscina ¡estaba alucinada pensando de donde podía salir todo aquello!. De verdad que no pensaba que hubiera tanto liquido dentro, más el que ya había ido soltando desde la madrugada.
El anestesista era un chico encantador, me explico paso por paso lo que estaba haciendo y no me dolió nada. Tardó más en ponermela porque tenía contracciones muy seguidas y tenia que parar cuando me venia una. Me dijo que tardaría en hacerme efecto entre diez y quince minutos, pero antes de acabar de colgar la medicación en el gotero, me dijo que estaba teniendo una y yo ni me enteré ¡viva la epidural!

Mi chico volvió a entrar y me contó que toda la familia estaba fuera, que no nos habían hecho caso y que habían venido al hospital, así que menos mal porque si no, casi no llegan a ver al peque...
Le dije que entrara mi madre para que viera que estaba bien y hay empezó el jaleo, porque justo cuando mi madre estaba en la habitación, entró la matrona con la ginecóloga de guardia (la mía estaba en la playa y aunque estaba informada de todo e iba a asistir mi parto, no le dio tiempo a llegar) diciendo que las pulsaciones del peque se venían abajo. Me cambiaron de postura, me pusieron oxigeno y una medicación para estimularlo, me dieron masajes en la barriga porque decían que podía ser de tener un tono uterino fuerte, pero el peque no acababa de remontar, así que la ginecóloga no lo dudo: cesárea de urgencia ya.
Mi madre es enfermera, así que ella ya sabia mas o menos como iba a acabar todo. Salió de la habitación para que volviera a entrar mi chico y ya le informó que iba a ser una cesárea. El pobre, que me había dejado fenomenal hacía diez minutos con la epidural puesta, me encuentra con el oxigeno, rodeada de enfermeras y camino de quirófano.
El anestesista estuvo a mi lado en todo momento y era la persona que me iba hablando, tranquilizando y contándome como iba todo. A las 14,00 H entraba en quirófano y cinco minutos más tarde estaba el peque en el mundo sin ningún tipo de problema.
Lo escuché llorar, y las enfermeras decían que era rubio y muy bonito. Lo limpiaron y le hicieron todas las pruebas y me lo acercaron para que lo viera ¡era un calco mío de bebé!

En quirófano, escuché que a lo mejor me tenían que hacer una transfusión, que estaban pidiendo pruebas de coagulación y que parecía que sangraba más de la cuenta, pero entre el efecto de la anestesia y la sorpresa por como había pasado todo no me enteraba de mucho y eso que estaba súper tranquila. Incluso pidieron que viniera el pediatra de urgencia porque decían que el peque estaba muy blanco.
La ginecologa salió a explicarselo todo a nuestras familias y a mi chico que lo habían pasado fatal y ya después me enteré que había sufrido un desprendimiento de placenta y que por eso el peque se había venido abajo. Cuando sacaron al niño, la placenta se vino detrás y también por eso pidieron todas las pruebas.

Por suerte, el peque está perfectamente y lo blanquito que nació es porque tanto yo como mi chico somos muy claritos de piel también. Mis pruebas de coagulación salieron bien también.
Más tarde mi ginecóloga me dijo que había visto las pruebas y el parte de quirófano y que todo estaba bien, que estas cosas ocurren a veces y ya está. Menos mal que pasó justo en el momento del parto y que la ginecóloga no se lo pensó ni un momento, porque sino podía haber sido muy grave.

Cuando salí de quirófano, con el peque a mi lado, me encontré a toda la familia llorando entre la alegria y la preocupación ¡y yo asombrada sin saber que pasaba!. Después he estado tres días en el hospital y todo muy bien. El personal encantador en todo momento y muy pendientes del niño y de mi. La matrona me dio que es una pena lo que pasó, porque al ritmo que iba hubiera tenido un parto estupendo en tres horas.

Termino ya para no hacerme muy pesada. Ya os contaré que tal va mi recuperación y como se porta el peque, aunque de momento es muy bueno y hasta nos deja dormir por las noches!!.

Muchísimas gracias a todos por los ánimos y los mensajes de felicitación. ¡Os mando un besazo enorme!

3 comentarios:

  1. Eres una campeona y tu pequeño también!!! Yo tuve un susto parecido cuando nació mi peque, afortunadamente, como dices tú, hoy en día está todo muy controlado y son super profesionales y salió todo bien.

    No te pasa ahora que no puedes dejar de mirarle? a mi todavia me pasa...

    Cuidate mucho y descansa todo lo que puedas, y sobre todo, que te mimen mucho.

    Besos

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  2. Joder...

    Hasta ahora, sólo sabía de los partos lo que se ve en las pelis, osea, una chica gritando e insultando a todo el mundo, el papá con una cámara de vídeo y unos cuantos efectos de sonido de rollo médico.

    Tu crónica da detalles muy interesantes y además se vive con especial interes pues al fin y al cabo se trata de tí :D a quien conozco desde hace tanto.

    Coñe, hasta has sabido crear suspense. Me alegro que el peque esté bien, ya le conoceré.

    Un abrazo y a seguir bien!

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  3. Vertov muchas gracias!! lo que se ve en las pelis no tiene nada que ver, además ¡bendita epidural! seguro que sin ella al final yo tambien hubiera gritado e insultado a todo el mundo jajjaja! Un beso.

    Cristina ¡es verdad no puedo dejar de mirarle! sobre todo cuando esta dormido que me entran ganas de cogerlo y achucharlo. Un besazo guapa.

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Ya que estais por aqui... ¡a cotorrear!