jueves, 8 de septiembre de 2011

La guarderia

Pues si, mi peque ya ha empezado a ir a la guardería ¡con lo chiquitín que es! Empezamos el lunes con el periodo de adaptación porque quiero que se vaya acostumbrando poco a poco antes de empezar yo a trabajar de nuevo (aunque tengo claro que el periodo de adaptación es más para mi que para él). Ese día fue solo una hora con nosotros para que fuera conociendo su clase y sus compañeros y se quedo alucinado viendo a otros bebés y los juguetes que había allí. A su profe ya la conoce porque aquí jugamos con ventaja ¡es mi hermana! y aun así, sabiendo que esta súper bien cuidado por su tía y que lo conoce de maravilla, se hace duro dejarlo.
El martes, fue una hora él solo y ni se enteró. Llegó dormido y se fue dormido y ayer me dijo mi hermana que se lo dejara hasta darle el biberón de mediodía para que se fuera también acostumbrando poco a poco. Os prometo que no veía la hora de ir a buscarlo...
El peque esta genial porque ni extraña, ni llora ni nada, así que al menos por esa parte estoy bastante tranquila. De momento, lo estoy llevando sobre las diez después de darle el desayuno en casa y lo recojo a la una y media después del biberón, pero a partir del día 19 que me incorporo a trabajar, se lo tengo que dejar a mi hermana súper temprano (yo entro a las 8,00H) para que ella le de el primer biberón de la mañana y se queda hasta las 15,00H que mi hermana se lo trae con ella de vuelta. Entonces se quedará en casa de las abuelas hasta las 17,30H que llego yo a recogerlo.

Realmente me da mucha pena dejarlo tan pequeño en la guardería (y lo dejo mucho más tranquila porque esta con mi hermana) pero mi madre trabaja y mi suegra, que se ofreció a quedarse con él un tiempo, es una mujer muy activa y quedarse con el peque supondría tener que quedarse en casa todos los días, aunque cuando el peque este malito o no haya guardería se va a quedar con ella que es la que tiene más disponibilidad. Además mi chico y yo no queremos que sean las abuelas las que se encarguen de educarle todos los días (eso es tarea nuestra) sino que puedan disfrutar de su nieto y malcriarlo todo lo que quieran. Además tener a un bebé todo el día agota y más cuando vayan pasando los meses y empiece a gatear y a no a parar quieto. Es ahora, con casi cinco meses y a mi me agota porque no para. Hay que tener un cuidado horroroso con él porque ya se da la vuelta esté como esté y es un peligro.

El lunes que viene tiene la revisión del pediatra de los cinco meses así que ya os contaré como va y ahora me voy que tengo que recoger a mi peque!!