Ya estoy en la semana 33 de embarazo, así que el final se acerca. De hecho, si naciera en estas semanas podría sobrevivir bien (aunque espero que no se adelante). Pesa unos dos kilos y mide unos 47 centímetros y ya el pobre se está quedando sin sitio. Para que os hagáis una idea es más o menos como en la imagen. Por mi parte, sigo sin poner mucho peso, así que por esa parte genial porque no me siento muy pesada ni tengo mucha barriga, aunque sí que acuso más el cansancio y las molestias en la pelvis y la espalda si paso mucho tiempo de pie. Sigo con los ardores pero con la ranitidina los voy controlando y el peque sigue moviendose muchisimo y clavando los pies en las costillas o dando patadas tan fuertes que duelen de verdad. Siento más las contracciones de braxton hill pero ya nos han dicho en las clases de preparación al parto que es normal y tampoco puedo andar muy deprisa o hacer grandes esfuerzos porque me molesta bastante y me tengo que parar. Además, me dan bajo...
Al poco de cumplir los treinta fui madre primeriza y tres años más tarde me convertí en bimadre. Aquí os cuento las cosas que nos pasan y nos interesan. ¡Bienvenidos a nuestro pequeño mundo!