Después de toda la vorágine de las fiestas toca volver a la normalidad. Quitar los adornos, colocar todo lo nuevo que nos han traído los reyes magos, hacer balance del año pasado y propósitos para el que entra, etc. Justo después de estos días también llega mi cumpleaños y es en ese día cuando me gusta hacer ese balance del que os hablo y pensar lo que quiero para este año nuevo. El año pasado ya os contaba que al cumplir los 35 se cerraba para nosotros una etapa (podéis recordarlo aquí ) y aunque a lo largo del año le he dado varias vueltas, se ha quedado solo en eso. Este año lo afronto como un año de transición. No se porqué pero creo que se avecinan cambios. El Pelirrojo afronta su ultimo curso de infantil y a partir de septiembre ya entrará en primaria y El Rubio pasará de la guardería al colegio. Por mi parte estoy dándole un cambio a mi vida laboral. Me estoy volviendo a formar en algo que me encanta y que espero que sea mi trabajo en un futuro. Y hablando de cambios, me gus...
Al poco de cumplir los treinta fui madre primeriza y tres años más tarde me convertí en bimadre. Aquí os cuento las cosas que nos pasan y nos interesan. ¡Bienvenidos a nuestro pequeño mundo!