Hace un par de semanas estuvimos con unos amigos pasando el día en su casa de barbacoa y piscina y aunque esta estaba vallada, los niños más mayores dejaban la puerta abierta y el Rubio no paraba de entrar y salir por lo que lo tenia siempre con los manguitos puestos, pero una de las veces que ya estaba vestido, le dio por jugar cerca de la ducha y la piscina. Como su padre y nuestro amigo estaban bañándose en la piscina, lo deje hacer a ver que pasaba (aunque sin perderle ojo) y pasó lo que todos suponíamos, que el niño se acabó cayendo a la piscina. Rápidamente nuestro amigo lo sacó y la cosa solo quedó en el tremendo susto que se llevó el Rubio que desde entonces se cuida bastante de jugar en el borde de las piscinas y si lo hace ya le recuerdo yo lo que pasó y se aleja rapido. Tras esto, empezamos a comentar el cuidado que hay que tener con los niños y las piscinas o la playa y otra amiga nos contaba el caso de una conocida a la que casi se le ahoga la niña en la piscina...
Al poco de cumplir los treinta fui madre primeriza y tres años más tarde me convertí en bimadre. Aquí os cuento las cosas que nos pasan y nos interesan. ¡Bienvenidos a nuestro pequeño mundo!