Desde que ha comenzado el invierno el gordi va encadenando un resfriado tras otro así que ya os podéis imaginar la cara de zombie que tengo y la razón de que no haya pasado por aquí ni para poder desearos un feliz año. Al principio era solo un poco de congestión y tos pero en navidades se empezó a poner peor. De hecho nos hemos pasado casi todos los días de vacaciones metidos en casa y el día 31 por la tarde me lo tuve que llevar a urgencias porque le escuchaba muchos "ruiditos" al respirar y pensaba que podía ser bronquitis. Por suerte, no ha llegado a tanto. Tiene los mocos en la garganta y ya nos mandaron unas gotas que le están sentando muy bien. También esta muy congestionado y el pobre se queja y llora. No hay mucho que pueda hacer para aliviarle excepto ponerle el humidificador, lavados nasales y esta noche ya desesperada después de una tarde de quejidos y llantos casi contantes probé con el remedio de la cebolla. Parece que le ha aliviado un poco pero ha seguido...
Al poco de cumplir los treinta fui madre primeriza y tres años más tarde me convertí en bimadre. Aquí os cuento las cosas que nos pasan y nos interesan. ¡Bienvenidos a nuestro pequeño mundo!