Hace un año nacía mi gordi por cesárea programada. Un bebé que salió llorando y que en este año ha demostrado que tiene un genio considerable. Un año donde los bebés experimentan el mayor cambio de sus vidas y donde ha pasado de ser un bebé que apenas se movía, que comía y dormía a ser un niño que no para, que gatea por toda la casa y a todo se sube. Que le encanta pasear en su carro y que pierde el norte con su hermano mayor. Me encanta verlo sonreír con los cuatro dientes que tiene y que le acaban de empezar a salir hace apenas un mes y parlotear en un idioma que nadie entiende. Es un bebé curioso, un poco bruto y con mucha fuerza. Que tiene un sueño ligero y que (de momento) come muy bien. Es muy diferente a su hermano y eso nos ha hecho replantearnos muchas de nuestras rutinas con él pero la verdad es que se porta muy bien y los dos nos ponen las cosas muy fácil, aunque también tenemos nuestros momentos de agobio como todos. Ahora está gateando por toda la habitación mien...
Al poco de cumplir los treinta fui madre primeriza y tres años más tarde me convertí en bimadre. Aquí os cuento las cosas que nos pasan y nos interesan. ¡Bienvenidos a nuestro pequeño mundo!