Como os conté en el post anterior, en el reposo de la cesarea engordé dos kilos, que unidos al hinchazón de la zona de la cesarea y que cada vez que me rozaba algo en la cicatriz veia las estrellas, pues no tuve más remedio que comprarme algo de ropa. Lo primero fue renovar el cajón de la ropa interior, porque casi todas las braguitas que tengo son a la cadera y el elástico me queda justo sobre la cicatriz, así que a por bragas de cuello alto como las llamo yo jajaja y por supuesto solo de algodón que cualquier otra cosa me molesta. Después los pantalones, que al principio los míos no me entraban, y los que lo hacían me apretaban mucho en esa zona, así que descartados. Tengo que volver a probarme mis vaqueros a ver si ahora me caben, pero los únicos que podía ponerme eran unos "jeggins" que compré en el Corte Ingles al principio del embarazo con la intención que me duraran más o menos hasta el quinto mes ¡y me los estuve poniendo hasta el octavo! jajaja. Me han gustado tanto...