viernes, 31 de marzo de 2017

La generación sin hijos

Ayer el periódico El Mundo publicaba un reportaje titulado "La generación sin hijos" (podéis leerla aquí)  donde habla de la dificultad que encontramos actualmente para conciliar trabajo y familia. Dice que practicamente te dan a elegir entre trabajar o tener hijos y a raíz de esta noticia he leído un montón de comentarios de personas hablando de despidos por tener hijos o la imposibilidad de plantarse la maternidad por jornadas maratonianas o inestabilidad laboral.

En mi caso, hace cuatro años que no tengo un trabajo estable y en parte es porque soy madre. Lo noto cuando voy a hacer una entrevista de trabajo y me lo preguntan directamente. Por la cara que ponen cuando se enteran que tengo dos niños pequeños, ya sé si sigo adelante en el proceso o no.
Cuando me quedé sin trabajo en 2013, ya estábamos pensando en tener otro hijo. Con El Pelirrojo no cogí reducción de jornada y acepté, además, los cambios de horario que vinieron después, pero sí que tenia claro que en el momento en que llegara otro bebé eso no podía continuar así.
Cuando en 2015, un año después de nacer El Rubio, volví a buscar empleo me he encontrado con horarios imposibles de asumir, trabajos esporádicos de solo unos días o meses y tener que tirar de la familia o contratar a alguien para que me ayude con los niños en ese tiempo.

Realmente no quiero seguir así. Quiero tener un trabajo estable, que me permita cuidar y criar a mis hijos pero parece que estoy pidiendo un imposible así que he empezado a hacer cambios en mi vida para poder conseguir esto y espero que pronto de sus frutos.

Y para terminar, os dejo con un par de anécdotas que me han pasado trabajando. Hablamos mucho de que hay que apoyar a las mujeres y que sobre todo las madres tenemos que apoyarnos entre nosotras pero muchas veces somos las que más zancadillas ponemos.
Con 25 años empecé a trabajar en una empresa donde la directora era una mujer. Cuando yo entré, ella estaba de baja maternal y al incorporarse, la que estaba de baja era su secretaria por el mismo motivo. Ella aprovechó esa ausencia para pedir al director general que se la cambiara porque su secretaria iba a pedir reducción de jornada y además seguro que faltaría mucho porque su madre estaba muy mayor y no podría cuidarle al niño cuando se pusiera enfermo.
Yo aun no tenia hijos, ni pensamiento de tenerlos, pero recuerdo que pensé que aquello no estaba bien. Ella acababa también de tener un hijo y creía que seria quien más la apoyaría.

La otra, me ocurrió años después ya en otra empresa hablando con la que era mi supervisora. Ella tenia una jornada muy reducida por decisión propia y la empresa no le puso ningún impedimento (generalmente no se lo ponían a nadie) y comentando con ella, que si ampliábamos la familia yo me pensaría también reducirme la jornada, me dijo directamente que no. Que en mi puesto no se permitía hacer eso y que me pensara muy bien el tener otro hijo en ese caso.
Me quedé con la cara a cuadros, como se suele decir, pero como ya la conocía bien, sabia que esa decisión no dependía de ella así que no le seguí el juego, pero de nuevo pensé que la persona que más debería entenderme o apoyarme, era justo la que me estaba poniendo la zancadilla.

Espero que vuestros casos hayan sido distintos y sobre todo que por fin podamos tener unos horarios flexibles y lograr una conciliación real.

Besos.

viernes, 17 de marzo de 2017

Euneresis nocturna en niños


Cuando un niño deja los pañales alrededor de los 2 o 3 años, controla primero la micción diurna y después la nocturna. Los médicos y los artículos científicos te dicen que si el niño se despierta seco durante un periodo largo de tiempo, ya es hora de quitarle también el pañal por la noche.
Respecto a este tema, en torno al 20% de los niños, tienen "escapes" pasados los 5 años y eso es lo que se conoce como euneresis nocturna, siendo más común en los niños que en las niñas y teniendo además, un componente hereditario: si el padre o la madre del niño tardó en controlarlo, es posible que al niño también le pase.

Fundamentalmente, se dan dos tipos: la enuresis primaria, que se producen en niños a partir de 5 años que nunca han aprendido a controlar la micción; y la enuresis secundaria, que se da en niños que tras un período de control (superior a 6 meses), vuelven de nuevo a hacerse pis por la noche. Esto puede ser debido a algún cambio en la vida del niño, como la llegada de un hermanito o un cambio de ciudad o colegio.

El control de esfínteres es un proceso que precisa de la maduración del Sistema Nervioso Central, y que depende del aprendizaje del niño. Sobre los 2 años, el niño inicia el control, puesto que acude solo al baño o con ayuda de sus padres. Por lo general, el control completo de esfínteres se logra alrededor de los 3 - 4 años


¿Y por qué os cuento esto? Pues porque con el Pelirrojo tenemos euneris nocturna primaria. Es decir, a punto de cumplir los seis años, aun sigue teniendo escapes de noche. No es siempre y puede pasarse temporadas de 2 o 3 meses sin ningún escape, pero sí que le pasa de vez en cuando.
Por supuesto, es muy importante no ridiculizar ni avergonzar al niño y tomarlo como algo normal y los especialistas recomiendan no poner pañal para que se despierte al sentirse mojado y no se acomode.
Bueno, esa es la teoria, pero nuestra experiencia es diferente.

El Pelirrojo tiene un sueño muy profundo y no se despierta ni aunque esté mojado. El verano pasado, y tras una larga temporada sin escapes, le quitamos el pañal- calzoncillo que le poníamos para dormir (parecidos a los de la foto de arriba)  pero al poco tiempo enlazó otra racha de escapes casi diarios o semanales. Ya os digo que no se despierta, sino que cuando voy a verlo por la mañana o se despierta es cuando nos damos cuenta y bueno, en verano no importa tanto ya que hace calor para el niño y la ropa se seca pronto pero con la llegada del otoño y el invierno, nos vimos en la tesitura de si volver a ponerle el pañal o no y decidimos que sí porque cuando se despierta yo no se si el niño lleva mojado una hora o cinco.
A él no le importa llevarlo y lo ha cogido como parte de su rutina nocturna como lavarse los dientes o ponerse el pijama y aunque a veces es mucha cantidad y el pañal no lo absorbe todo, sí que retiene la mayoría y lo que el niño se moja ya es algo mínimo. 

No se si esto durará aun mucho o no (¡espero que no!) y este verano lo volveremos a quitar a ver que tal nos va.

¿Tenéis experiencias con este tipo de cosas o vuestros peques controlaron bien desde el principio? Me encantaría leer vuestras opiniones y experiencias.

Besos!

viernes, 10 de marzo de 2017

Probamos y opinamos: Nuevos papeles Dodot con el sello de calidad Madresfera

Hace unas semanas, gracias a Madresfera y Dodot nos mandaron esta bolsa tan chula con pañales para una semana y toallitas para que los probaremos y diésemos nuestra opinión.


Incluía también un folleto hablando de como son los papás de esta nueva generación con datos como que el 65% de ellos cambian el pañal a diario a sus hijos o que el 84% los cuidan diariamente.
En nuestro caso, ya os he contado en alguna ocasión que mi marido es igual de responsable que yo del cuidado de nuestros hijos, así que aquí cambia el pañal al que le toque.

Cuando nació el Pelirrojo compramos los pañales de Dodot Sensitive y como le iban bien pues continuamos con esos y después fuimos probando otros de la misma marca como los Dodot Etapas o los Dodot Activity.
A veces intentábamos cambiar a otros de marca blanca u otras marcas más caras pero siempre se le acababa irritando la zona del pañal, así que volvíamos a Dodot.
Al nacer el Rubio, seguimos con los mismos y ahora los alternamos con los de Kirkland (la marca de Costco) según el que esté de oferta.

Al probar estos nuevos Dodot nos hemos dado cuenta que es verdad lo que promete de hincharse menos. Al repartir el pipí en los tres tubos ultra absorbentes en vez de concentrase todo en el medio, el niño está menos "cargado" y pos supuesto más cómodos.
Los hemos usado tanto de día como de noche y nos hemos tenido problemas de escape y eso que el Rubio  hace mucho pipí generalmente. Tampoco he notado que huelan mal o peor que otros pañales que es algo que he escuchado bastante de estos pañales en comparación con otros.

En nuestra opinión son unos pañales estupendos. Mantiene a los peques secos y sin irritaciones. Lo único que cambiaría es que tuviera la parte de atrás también elástica como los laterales para ajustarse aun mejor.

¡Muchas gracias a Dodot y Madresfera por dejarnos probarlos y mandarnos esta bolsa tan chula que tanto el #PapáDodot de esta casa como yo vamos a usar mucho para salir al parque!

Y vosotros, ¿Qué pañales usáis con vuestros peques?

Besos.