Hemos pasado el fin de semana un poco regular. El peque empezó con fiebre el viernes por la tarde y se mostraba muy molesto. La noche nos la pasamos los dos casi en vela porque a él le costaba dormir, estaba quejicoso, molesto y solo quería estar en brazos. El sábado más de lo mismo ¡incluso rechazaba el chupete! y además se cayó en casa y se hizo una pequeña herida en el labio así que ya al pobre le dolía todo y por todo lloraba. Le estuvimos dando apiretal, dalsy y el gel para los dientes que lo alivia mucho y por la tarde se encontraba un poco mejor pero la noche volvió a ser toledana... Para empezar tuve que dormirlo en brazos cuando él no ha querido dormir en brazos nunca, ni de recién nacido. Cuando se dormía y lo iba a echar en la cuna, notaba la separación y vuelta a llorar y a los brazos de mamá, así que al final opte por meterme en la cama con él a ver si así se dormía porque necesitaba el contacto físico constante, y funcionó, pero a la media hora de irme...
Al poco de cumplir los treinta fui madre primeriza y tres años más tarde me convertí en bimadre. Aquí os cuento las cosas que nos pasan y nos interesan. ¡Bienvenidos a nuestro pequeño mundo!