Cuando me enteré que estaba embarazada, mi chico y yo decidimos no decirle nada al peque por dos razones: aun era muy pronto y se le puede hacer muy largo y tampoco entendía bien lo que significaba. Poco a poco le hemos intentado ir diciendo que va a tener un hermanito, que va a venir un bebé a casa a vivir con nosotros y cosas así, pero él se hace un poco el loco con el tema. Es verdad que aun no entiende bien lo que significa el hecho de que vaya a tener un hermano, pero si que dice que el bebé es tonto o que no va a dormir en casa así que creo que ya se está oliendo algo. Al menos, de momento, no se porta mal con los bebés que trata como los hijos de nuestros amigos. Si son muy pequeños no hace ni por acercarse y directamente pasa de ellos y si ya gatean o empiezan a andar sí interactúa un poco más y procura tener cuidado con ellos. Su actitud conmigo también esta cambiando. Está un poco más madrero, me reclama más y ahora prefiere jugar o estar conmigo antes que con el abuelo ...
Al poco de cumplir los treinta fui madre primeriza y tres años más tarde me convertí en bimadre. Aquí os cuento las cosas que nos pasan y nos interesan. ¡Bienvenidos a nuestro pequeño mundo!